Camote resiliente y nutritivo

So1esp

Opinión desde el campo: Los desafíos de la agricultura internacional

El mundo de hoy es un lugar con hambre. Aproximadamente 870 millones de personas están mal alimentadas; el número de los que padecen “hambre escondido”, o deficiencia de micronutrientes, se acerca a los dos mil millones. La desnutrición está en aumento en muchos países pobres de Asia y África, donde el número de niños con bajo peso casi se ha duplicado desde la década del 80. En los países en desarrollo, los efectos del hambre y la desnutrición entre los pobres rurales pueden ser devastadores. La deficiencia de vitamina A (DVA) es una de las formas más perniciosas de la mala nutrición: puede limitar el crecimiento, debilitar el sistema inmunológico, causar ceguera y aumentar la mortalidad. Alrededor del mundo, 163 millones de niños menores de 5 años sufren de DVA: 65 millones en el sub Sahara de África y casi 49 millones en Asia.
La inmensa mayoría de los pobres del mundo vive en zonas rurales; su seguridad nutricional depende de la productividad de sus tierras, cultivos y de la disponibilidad de las tecnologías agrícolas. La agricultura en Asia y África no ha marchado al ritmo que se requiere para producir alimentos más nutritivos. Solo recientemente las políticas nacionales agrícolas han comenzado a mirar a la nutrición como un objetivo primordial, pero los sistemas de investigación agrícola de muchos países necesitan tomar en cuenta esta preocupación y conectarse mejor con la ciencia mundial y los sistemas de suministro capaces de llegar a los pobres del campo. Los nuevos desafíos están poniendo la valla aún más alta. El cambio climático amenaza la productividad agrícola y las fluctuaciones mundiales de precios de los alimentos aumentan la vulnerabilidad de los pobres rurales y urbanos. Los pequeños agricultores requieren urgentemente tecnologías agrícolas que los puedan ayudar a producir alimentos nutritivos y comercializables y a sacar ventaja de las oportunidades económicas de la creciente demanda de alimentos de las poblaciones en expansión y en proceso de urbanización. ¿Qué cultivos y tecnologías serán más eficaces para alcanzar esta transformación, y cuáles son las mejores vías para que millones de pequeños agricultores tengan acceso y los usen?  

Transformar los medios de vida con el camote

El CIP  es  un líder mundial reconocido en el desarrollo y difusión del camote de pulpa anaranjada, naturalmente biofortificado y rico en vitamina A. Gracias a nuestro anterior trabajo de I+D con este cultivo, ahora podemos responder a la creciente demanda mundial de este tipo de camote mediante un programa difusión a gran escala por etapas en África, Asia y Haití. La biofortificación, que aumenta el contenido de los micronutrientes del camote o de otros cultivos a través del mejoramiento convencional, crea un suministro sostenible de micronutrientes en los patrones regulares de producción y consumo diario. Se elimina así la necesidad de inversiones constantes para el reparto de suplementos nutricionales. En los próximos diez años, el programa se enfocará en lugares donde la desnutrición es prevalente y donde el camote tiene una ventaja agronómica inherente como un cultivo de ciclo corto que requiere pocos insumos y puede producir comparativamente altos rendimientos incluso en condiciones marginales. Este programa trabajará en estrecha coordinación con los programas de investigación del CGIAR en los que participa el CIP, especialmente con el de Raíces, Tubérculos y Bananas (RTB).

Mejor nutrición

Cuando el camote de pulpa anaranjada se combina con la educación en nutrición a nivel de la comunidad, aporta vitamina A de forma rentable y con altos niveles de biodisponibilidad para las poblaciones vulnerables, especialmente las mujeres y los niños pequeños. En muchos entornos, la producción de camote de pulpa anaranjada en 500 m2 puede proporcionar suficiente vitamina A para una familia de cinco miembros. Es, asimismo, una buena fuente de energía, y contiene también varias vitaminas del tipo B, además de vitamina C y K. Todas ellas ofrecen beneficios importantes para la mayor parte de personas con deficiencia de vitamina A que viven en zonas rurales, donde las intervenciones convencionales de suplementos y la fortificación de alimentos con esta vitamina no son tan eficaces. Tomando como base la fuerte evidencia de la efectividad del camote de pulpa anaranjada y usando sistemas de distribución probados y eficaces, el CIP está desarrollando vínculos con otros esfuerzos de biofortificación y diversificación de dietas así como también con programas de nutrición y educación más amplios para liberar el pleno potencial nutritivo del camote de pulpa anaranjada a gran escala. Nuestros programas globales y regionales de mejoramiento, especialmente en el África, continuarán generando variedades mejoradas de camote de pulpa anaranjada ricas en vitamina A para apoyar este esfuerzo, que se complementará con intervenciones orientadas a mejorar la disponibilidad de material de siembra de calidad y con la intensificación sostenible del cultivo. Nuestros progresos en una mayor biofortificación del camote usando mejoramiento convencional para aumentar sus niveles de hierro y zinc producirán variedades con esas caracteríticas en los años venideros.

Más ingresos para las mujeres

La contribución del camote de pulpa anaranjada a los medios de vida de los pobres va más allá de los beneficios que el cultivo ofrece a la salud y la nutrición. En la mayoría de países africanos, el camote es casi exclusivamente cultivado por mujeres y puede aumentar significativamente sus ingresos allí donde ellas establecen vínculos con los mercados. El CIP ha venido trabajando con agricultoras y comerciantes para expandir esas oportunidades de ingresos y penetrar en mercados urbanos más grandes y competitivos con raíces frescas de camote de pulpa anaranjada. La demanda entre las empresas procesadoras de alimentos para incluir este y otros camotes como ingrediente principal en una serie de productos también es cada vez mayor, por ser un sustituto rentable del trigo que permite capturar una prima de mercado por concepto de productos más nutritivos. En África, el CIP trabaja con empresas procesadoras de alimentos y también con comerciantes del producto en fresco con el fin de desarrollar nuevas cadenas de valor para el camote de pulpa anaranjada y vincular a las agricultoras con esas oportunidades. En Asia, estos mercados están mejor establecidos y se diversifican rápidamente. Estamos trabajando con las agricultoras para fortalecer su acceso a las variedades de camote y a las tecnologías asociadas que puedan hacerlas más competitivas en cadenas de mercado altamente dinámicas.

Un nuevo nivel de alianzas

Para que el camote pueda cumplir plenamente su papel en la lucha contra la desnutrición y la pobreza, debe incluirse en la agenda de todos. Trabajando con diferentes partes interesadas, incluyendo las comunidades y los donantes, el CIP está facilitando el accionar de una amplia coalición de socios que vienen impulsando la inversión y ejecución en áreas claves de investigación y desarrollo. Esta innovadora alianza es fundamental para nuestro éxito. En el marco del proyecto Acción del Camote para la Seguridad y la Salud en África ( SASHA por sus siglas en Inglés), por ejemplo, hemos coordinado y acelerado los programas de mejoramiento de camote con fines de nutrición en África y hemos sido pioneros en la colaboración con centros de salud y de elaboración de alimentos que puedan llegar de manera efectiva a hogares vulnerables. Actividades y coaliciones similares se están llevando a cabo con el Proyecto de Horticultura de Bangladesh. Nuestros socios del CIP-China para Asia y el Pacífico cumplirán un papel fundamental en el fortalecimiento de la capacidad del camote –especialmente en las cadenas de valor— al vincular las experiencias  pertinentes de socios en China con la demanda de los países prioritarios en Asia y África. Todos los proyectos de escalamiento del camote de pulpa anaranjada incluirán componentes específicos de creación de capacidades e intercambio que utilizarán plenamente el alcance global del CIP para enlazar a los expertos nacionales y regionales. A través de las plataformas de los programas de investigación del CGIAR, las sinergias con la investigación relacionada con otros cultivos y sistemas agrícolas nos permitirán acelerar nuestros progresos, fortaleciendo más nuestras alianzas y logrando impactos más amplios.

Aprovechar el potencial

En los próximos diez años los esfuerzos para intensificar el alcance del camote de pulpa anaranjada estarán centrados en contar con variedades SO1resilientes y nutritivas que se adapten al ambiente local, tengan un buen desempeño y satisfagan los gustos ypreferencias de los consumidores. Nuestros programas de camote de pulpa anaranjada deben llegar cuando menos a 15 millones de hogares de escasos recursos de África, Asia y Haití para permitirles mejorar la calidad de su dieta en un 20 por ciento y elevar sus ingresos directos por el cultivo en un 15 por ciento. Esos esfuerzos deben aumentar la producción y la ingesta de camotes de pulpa anaranjada y de futuras variedades de camote biofortificado ricos en vitamina A, diversificar el uso del camote y expandir la equidad de género en las cadenas de mercado. Estos objetivos incluyen al menos a 2.5 millones de hogares como beneficiaros directos en las áreas de intervención, y por lo menos 12.5 millones de beneficiarios indirectos a los que se llegará mediante el seguimiento de la difusión con los agricultores, extensionistas y otras partes involucradas. Para alcanzar estas cifras, necesitamos la participación activa y permanente de nuestros socios, y la identificación de toda la gama de nuestras partes interesadas y donantes. El Programa del CGIAR en Raíces, Tubérculos y Bananas es una plataforma y socio esencial de este objetivo estratégico.

Tab Combating Vitamin A Deficiency

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