Taller fortalece las capacidades de análisis de las pérdidas poscosecha

Taller fortalece las capacidades de análisis de las pérdidas poscosecha

La reducción de las pérdidas y el desperdicio de los alimentos es esencial para acabar con el hambre y la malnutrición. Según el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI), se pierde o se desperdicia alrededor de un tercio de todos los alimentos producidos en el mundo cada año. En el marco de una iniciativa multisectorial para responder a este problema, el Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI) de Perú y el Centro Internacional de la Papa (CIP) colaboraron en la organización de un taller con el objetivo de fortalecer las capacidades para medir y analizar las pérdidas poscosecha.

En el Taller “Metodologías para análisis de pérdidas poscosecha en cadenas productivas agrarias” contó con la participación de 40 especialistas pertenecientes a las diversas instituciones que conforman la Comisión Multisectorial de Seguridad Alimentaria y Nutricional así como el MINAGRI y organismos públicos adscritos a dicho sector. Debido a la importancia de la reducción de las pérdidas de alimentos para la seguridad alimentaria y nutricional, la Comisión Multisectorial acordó desarrollar mediante una mesa de trabajo el tema de las pérdidas poscosecha en las cadenas productivas agrarias. El CIP participa activamente en ese espacio, a través de la Región Latinoamérica y el Caribe, para incidir en la importancia de las pérdidas a lo largo de la cadena de valor y promover metodologías para su medición.

El taller fue realizado en Lima el 21 de noviembre y tuvo presentaciones a cargo de Luciana Delgado, del IFPRI, Gladys Triveño, de Proexpansión, y Cristina Fonseca y Miguel Ordinola, del CIP. Asimismo, se contó con la participación representantes del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y la Organización de las Naciones Unidas para Alimentación y la Agricultura (FAO), que presentaron estudios de casos sobre las pérdidas poscosecha en maíz amarillo duro y menestras, respectivamente, que oscilan entre 17 y 26% en promedio.

“La medición de las pérdidas de alimentos es clave para el desarrollo de políticas eficaces que se orienten a solucionar este problema, cuya reducción puede contribuir a la seguridad alimentaria de los países en desarrollo”, explica Miguel Ordinola, Coordinador de Proyectos de Latinoamérica y el Caribe del CIP.

Ordinola explica que las pérdidas reportadas en diversos estudios oscilan entre 6 y 25% de la producción total de papa, frijol, maíz, cereales, y del valor total producido en las cadenas de valor analizadas.

taller

Investigadores del CIP y del IFPRI presentaron la metodología usada en el estudio que realizaron conjuntamente sobre el cultivo de la papa en el Perú. Dicha metodología combina diferentes instrumentos, como encuestas, entrevistas y demostraciones gráficas (mapeo) de los actores que participan en los eslabones de la cadena, además de evaluaciones cuantitativas y cualitativas para obtener información y captar las percepciones.  Esa metodología también se ha aplicado en estudios de Ecuador, Honduras, Guatemala, Etiopía y China medir las pérdidas que se producen a lo largo de la cadena de valor de la papa y otros productos.

Los estudios sobre papa, frejol, maíz y cereales presentados en el taller se enmarcan dentro del trabajo del Programa de Investigación del CGIAR sobre Políticas, Institucionalidad y Mercados (PIM), que coordina el IFPRI, y donde se viene desarrollando un marco general para evaluar el alcance y las fuentes de pérdidas poscosecha en los países en desarrollo con estudios de casos en América Latina, África y Asia. 

 “A partir de este taller se seguirá trabajando con los actores públicos y privados en el Perú para aplicar la metodología en otros productos, visibilizar la problemática, plantear alternativas de solución desde la investigación y fortalecer capacidades en la medición de estas pérdidas”, señala Ordinola.

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