En la cadena de la papa peruana, todavía pesa la carga para los estibadores

Los estibadores representan uno de los varios actores involucrados en la cadena que va del campo al plato de los consumidores de la papa. Este 30 de mayo, se celebra el Día Nacional de la Papa y los grandes esfuerzos de estos hombres son simbólicos de la resistencia y durabilidad de la papa – un alimento que vamos consumiendo desde hace miles de años.

“Lo que nos perjudica es que tenemos una enfermedad constante en los tobillos, las rodillas y la columna vertebral,” dice Santos Chuquitucto, Secretario General del Sindicato de los Estibadores.

Los estibadores son trabajadores que laboran diariamente desde las primeras horas de la madrugada, desplegando enormes esfuerzos físicos en el transporte de productos, sin seguridad y protección, y están esperando una medida eficaz que los proteja de los efectos del sobrepeso que normalmente cargan; inclusive algunas veces provoca la invalidez y muerte de estos trabajadores.

“La papa no es solo un alimento. La papa representa la identidad y la cultura de resistencia de los Andes,” según Isabel Álvarez, socióloga y propietaria del restaurante Señorío del Sulco.

Aproximadamente, 150 países en el mundo cultivan este importante tubérculo y solamente nuestro país usa sacos de hasta 170 kilos. Los países de la región andina como Colombia, Ecuador, Bolivia y otros como Argentina, Brasil, México, Costa Rica, Panamá ya usan sacos menos de 50 kilos. Según Chuquitucto, actualmente no existe el uso de sacos menores de 100 kilos en Perú.

“En los últimos 10 años hemos logrado muchas de las metas de gran alcance que nos propusimos conjuntamente con nuestros socios, pero para tener un éxito realmente amplio, no se puede ignorar ningún segmento, aunque su representación sea pequeña,” cuenta Miguel Ordinola, Coordinador del Proyecto Innovación y Competitividad de la Papa (INCOPA) que se ejecuta en el Centro Internacional de la Papa (CIP) en asocio con la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE), refiriéndose a los estibadores .

“Además de promover nuestro cultivo emblemático, este año nos gustaría llamar la atención sobre la valiosa contribución de los estibadores quienes cargan el gran peso de la papa en sus hombros,” agrega Ordinola.

Unos 2500 estibadores ganan un promedio de 30 soles diarios en un trabajo que frecuentemente concluye a los 50 años a lo mucho. Aunque el Congreso aprobó en 2007 el reglamento que obliga al cambio en el volumen de los sacos de papas de hasta 170 kilos a 50 kilos, la voluntad de implementar la nueva ley sigue pendiente.

Aparte de reconocer el derecho a la salud como parte de los derechos fundamentales de la persona, esta normativa también ayudará al productor obtener buenos precios. El uso de sacos de segundo uso promueve la contaminación de productos alimenticios como la papa, ya que estos son provenientes de elementos contaminantes como fertilizantes, harina de pescado, Guano de Islas, etc. que son vectores de bacterias y hongos.

Una serie de instituciones, entre ellas el CIP, han impulsado esta norma para mejorar la eficiencia de la cadena de producción de la papa a favor de sus diferentes actores, entre ellos los estibadores.

Como se sabe, la papa es el tercer alimento más importante en el mundo, por lo que su papel para garantizar la seguridad alimentaria mundial presente y futura es clave. Tiene como centro de origen el Perú, donde existen más de tres mil variedades y donde hoy en día más de 600 mil familias de pequeños productores se dedican a cultivarlas.

“Creo que es un buen momento para resaltar la contribución de los estibadores e impulsar la implementación de la adopción de los nuevos envases de 50 kilos – una ley no es efectiva si su implementación no es cumplida,” añadió Ordinola.

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