Diez maneras de fortalecer el rol de la agrobiodiversidad andina ante la COVID-19 y el cambio climático

En el Día de la Biodiversidad Mundial (22 de mayo) celebramos la riqueza biológica y la diversidad de formas de vida en la tierra, lo que incluye la agrobiodiversidad: la variabilidad de cultivos y recursos zoogenéticos en la agricultura y los sistemas alimentarios. En los Andes, la agrobiodiversidad aún se encuentra intacta en su mayor parte y está compuesta por especies nativas y variedades ancestrales que se han domesticado desde hace milenios.

La expansión de la agricultura industrial, la homogeneización de las cadenas alimenticias y la pérdida de biodiversidad son causas principales de la crisis de la COVID-19 y del cambio climático. En este contexto, la agrobiodiversidad andina puede jugar un papel restaurador y ayudar a enfrentar estos desafíos. A continuación, sugerimos diez maneras tangibles de fortalecer la agrobiodiversidad en nuestras vidas en respuesta a la COVID-19 y al cambio climático.

1. Potenciar los mercados urbanos populares de alimentos

Los mercados proveen de manera semanal y permanente una diversidad de alimentos nutricionales a la mayoría de la población en toda la región andina. Son una fuente esencial de alimentos básicos, frutas y vegetales para consumidores vulnerables. Asimismo, los mercados han sido focos de infección para la COVID-19. En lugar de cerrar estos mercados, existe la necesidad de potenciarlos mejorando su arquitectura, infraestructura y entorno alimentario para fomentar una agrobiodiversidad que sea accesible de forma segura.

Muestra de variedades de papa andina
Muestra de ajís andinos
2. Trabajar con, no contra, la logística informal de alimentos

La mayoría de las especias nativas andinas y su diversidad varietal se transporta mediante flotas de camiones pequeños y medianos que conectan a chacras, pueblos, ciudades y mercados. Los flujos de alimentos y su logística comúnmente incluyen a familias extendidas y redes sociales de migrantes. Las restricciones de transporte durante las cuarentenas por la COVID-19 en la región han favorecido a unos cuantos proveedores de transporte e intermediarios. Eso ha provocado el descenso de los precios en chacra y un alza en los precios al consumidor. Es necesario facilitar el funcionamiento de la logística informal de alimentos.

3. Innovar el comercio electrónico de la agrobiodiversidad de la chacra a la olla

La transición de los mercados físicos al comercio electrónico (e-comercio) y a las entregas a domicilio se ha acelerado considerablemente durante la COVID-19. Esta conversión crea un desafío para los mercados de agricultores que ofrecen una amplia variedad de agrobiodiversidad proveniente de la agricultura familiar. Los consumidores tienden a comprar canastas de alimentos cuando van al mercado, mientras que los agricultores individuales generalmente provén productos específicos. Por tal motivo, es importante el agrupamiento de productos en canastas en puntos de redistribución antes de la entrega a domicilio. La brecha digital de los agricultores debe cerrarse y a la vez se deben desarrollar plataformas digitales de uso amigable más allá de los grupos de WhatsApp. Los circuitos cortos pueden fortalecer los mercados inclusivos y ambientalmente eficientes entre agricultores y consumidores.

Muestra de amaranto andino
Los sabios manejan un repertorio de conocimiento climático tradicional
4. Fortalecer los sistemas de semillas de agricultor

Más del 99% de semillas de los cultivos andinos y variedades ancestrales son suministradas por los sistemas locales de semilla. Su rol vital ante los eventos climáticos extremos está bien documentado. La naturaleza de estas redes -basadas en la confianza, ágiles y descentralizadas-  será indispensable para apoyar la reintegración de los migrantes retornantes en la agricultura. Los programas de emergencia y de ayuda con semillas de los gobiernos y ONG deberían aprovechar los sistemas locales de semillas para ofrecer una diversidad adaptada, disponible y preferida por los usuarios. Los directorios de semillas, ferias digitales de semillas y cupones de semillas son innovaciones prácticas que pueden dinamizar la distribución de semillas de calidad.

5. Compensar y reconocer a los agricultores custodios

Los agricultores custodios o guardianes juegan un rol esencial en la región andina manteniendo miles de variedades locales de oca, quinua, papa, amaranto y otros cultivos nativos. Estos guardianes y sus familias preservan el conocimiento tradicional asociado con la agrobiodiversidad. Constituyen un eje central para el suministro de diversidad varietal única y endémica, y juegan un rol vital en la evolución adaptativa de los cultivos ante el cambio climático. La aplicación de esquemas para compartir beneficios debería apoyar a los agricultores custodios proporcionándoles los recursos e incentivos necesarios para sostener la conservación y a la vez mejorar su acceso a servicios de salud y educación.

La conectividad móvil ha aumentado en los Andes
Los mercados populares ofrecen una diversidad de raíces y tubérculos
6. Reducción del riesgo climático a través de la diversificación

En algún momento hemos sido advertidos de “no colocar todos los huevos en una misma canasta” para mitigar el riesgo. La agrobiodiversidad es un ejemplo natural de este principio, al ofrecer múltiples puntos de entrada de especies, variedades y zonas de producción, para lograr rendimientos estables y seguridad nutricional durante el año. A nivel varietal, el uso de mezclas y portafolios específicos permite la mitigación de riesgos con variedades modernas y ancestrales, precoces y tardías, y con cultivares resistentes y tolerantes a factores bióticos. El uso de cultivos mixtos e intercalados a nivel de especies proporciona una capa adicional de seguridad. Al combinar estas prácticas con la dispersión de parcelas y los elementos de diseño a nivel de paisaje -como por ejemplo cercos vivos rompevientos o rotaciones con pasto- se logran múltiples capas para confrontar los impactos climáticos.

7. Incluir la agrobiodiversidad en las compras públicas de alimentos

Usualmente, los programas de protección social y de emergencia incluyen ayuda alimentaria. El uso de la agrobiodiversidad disponible a nivel local ofrece múltiples ventajas, incluyendo un estímulo para la economía local, distancias cortas de la chacra al usuario, huellas ambientales reducidas y una alta probabilidad de aceptación de la comida porque está basada en preferencias de sabores locales. Durante la crisis de la COVID-19, varios gobiernos regionales  han demostrado una creatividad excepcional al abastecer sus canastas campesinas con carne de cuy, papas nativas y vegetales nutritivos provenientes de la agricultura familiar. Estos modelos, que promueven la compra directa local, pueden expandirse a programas estructurales de suplementación y de ayuda alimentaria ante la emergencia.

Modalidad descentralizada de ventas al por menor desde un camión durante la COVID-19
Venta descentralizada de esquina para prevenir la aglomeración en los mercados durante la COVID-19
8. Tomar el pulso al estado de conservación de variedades nativas involucrando a jóvenes

El estado de conservación in-situ de la agrobiodiversidad puede manejarse únicamente mediante su medición. Para monitorear la diversidad de cultivos a nivel varietal necesitamos adaptar lo que los ornitólogos hacen tan eficientemente con las especies de aves: aplicar la ciencia ciudadana. Eso es importante porque se proyecta que el cambio climático provocará una pérdida gradual de variedades no adaptadas y la proliferación de aquellas variedades capaces de adaptarse a las nuevas condiciones climáticas. Este proceso adaptativo de ‘sobrevivencia del más fuerte’ puede documentarse solamente mediante un sistema de monitoreo ágil. Por lo tanto, ¿cómo se prevé llevar un registro del estado de conservación de 3,000 variedades de papa en el Perú? Una posible respuesta es: mediante la ciencia ciudadana en escuelas y la colaboración abierta con la juventud rural.

9. Combinar el conocimiento local con la asesoría climática formal

La agricultura familiar y la agrobiodiversidad en los Andes han coevolucionado con climas extremos durante miles de años. Indicadores naturales para predicción climática, prácticas tradicionales para mitigar los daños ocasionados por las heladas y el granizo, y la observación de las pléyades son solamente tres de las distintas opciones que los agricultores andinos utilizan. Los modelos climáticos y el incremento de conectividad móvil ofrecen un amplio potencial para combinar la información climática formal y local. El monitoreo agroclimático participativo y las iniciativas de asesoramiento integral ya han empezado a surgir en los Andes.

Familia en su parcela luego de una fuerte helada fuera de temporada
Variedades de papa con y sin daños después de exponerse a una helada
10. Mejorar el conocimiento sobre el valor nutricional de los alimentos para promover dietas saludables en base a la agrobiodiversidad

La respuesta a la COVID-19 ha inspirado un cambio importante y potencialmente impactante en las dietas. Mientras las ventas de comida rápida han disminuido, la demanda por comida saludable se ha incrementado. Una gran parte de la población ha redescubierto la preparación de comida en casa. En este momento, existe una gran oportunidad para que los programas de educación nutricional promuevan la agrobiodiversidad localmente disponible para redireccionar las preferencias de la población hacia dietas saludables.

Blog por Stef de Haan, Iniciativa Andina, CIP, Lima
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