Plagas de papa en Ecuador podrían diseminarse a la región Andina

El cultivo de papa en la región andina se encuentra en alerta ante la posibilidad de diseminación de tres plagas que dañan seriamente al cultivo: la punta morada, el manchado interno de la papa, también conocido como “zebra chip”, y el psílido de la papa.

Según diversos reportes, hasta el momento Ecuador es el único país afectado, con pérdidas significativas en el rendimiento en las principales áreas de producción de papa por lo que, los sectores involucrados de la región andina, acuerdan estrategias para reducir el riesgo de diseminación.

Síntomas de la punta morada en follaje de papa. Foto: Israel Navarrete (CIP).

La punta morada y el manchado interno producen síntomas similares en el follaje de la papa, incluyendo una coloración amarilla y morada de los foliolos superiores. Ambas enfermedades son transmitidas por partes infectadas de la planta y, en el caso del manchado interno, por un insecto conocido como psílido de la papa o Bactericera cockerelli.

El manchado interno produce una decoloración interna de color marrón en los tubérculos cuando se cortan y rayas oscuras cuando se fríen, haciéndolos inaceptables para el consumo. En Ecuador, no se tiene certeza sobre el agente causal de la punta morada, pero se han identificado dos fitoplasmas (parásitos microscópicos) en plantas con síntomas. En el caso del manchado interno se tiene mayor certeza que es causado por la bacteria ‘Candidatus Liberibacter solanacearum’.

En el resto de los países de la región aún no se ha reportado la presencia de estas plagas (salvo el caso de fitoplasmas en Perú), pero los investigadores temen su diseminación debido al intercambio comercial a través de las fronteras de productos vegetales que son afectados por el psílido de la papa.

“Estas plagas tienen el potencial de causar grandes pérdidas a la industria de la papa, afectar los medios de subsistencia de los agricultores, especialmente de los pequeños, e incluso afectar negativamente al medioambiente debido al incremento del uso de plaguicidas y al movimiento de cultivos a zonas altoandinas vulnerables para escapar a las plagas”, advierte Jan Kreuze, científico del Centro Internacional de la Papa (CIP).

Precisamente, con el fin de diseñar estrategias para prevenir la diseminación de estas plagas, en enero pasado se realizó un taller internacional en la sede central del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA), en Lima, Perú, en el que se identificaron 26 actividades para evitar su diseminación a otros países y, en el caso de Ecuador, para mejorar su manejo.

Willbert Cruz, cientifico del Instituto Nacional de Innovación Agraria del Perú (INIA), menciona que, en el caso del Perú, estas actividades abarcan un amplio espectro. En investigación, por ejemplo, para desarrollar protocolos de monitoreo y muestreo, análisis de factores de riesgo; en actividades de capacitación a investigadores y agricultores para reconocer y monitorear las plagas, entre otras; y en actividades de normatividad y sensibilización, como la revisión de regulaciones fitosanitarias para importación de productos vegetales.

En el caso de Ecuador se propuso realizar actividades que incluyen la identificación de los agentes causales de las plagas y sus formas de transmisión; desarrollo de pruebas de diagnóstico y sus respectivos protocolos; evaluación de componentes de manejo integrado a nivel experimental y con agricultores; establecimiento de  estrategias de mejoramiento genético para controlar estas plagas; y fortalecimiento de los sistemas de semilla de papa, entre otras acciones, explica Jorge Andrade-Piedra, cientifico del CIP.

A nivel regional se planteó la creación de una mesa de trabajo con los paises andinos y la organización de un simposio regional para concertar acciones, además de la implementación de una plataforma para gestión participativa con apoyo de varias instituciones regionales.

“Lamentablemente, la pandemia del COVID-19 y las disposiciones que al respecto emitió el gobierno peruano han retrasado algunas actividades; no obstante, seguimos trabajando desde casa, y venimos haciendo coordinaciones con el CIP y otras Instituciones respecto a las plagas de papa y los compromisos asumidos en el taller de enero. Esperemos que cuando la situación mejore y termine el estado de emergencia podamos retomar la articulación de los trabajos para avanzar y concluir con las actividades iniciadas”, señaló un vocero de la Subdirección de Análisis de Riesgo y Vigilacia Fitosanitaria del SENASA.

En el taller participaron 62 profesionales de Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Francia, Honduras, Nueva Zelanda, Perú y Reino Unido. Ellos representaron a organizaciones gubernamentales, empresas privadas, asociaciones de productores, centros de investigación, universidades y organizaciones de cooperación internacional.

Se presentaron trece exposiciones a cargo de investigadores nacionales e internacionales, quienes dieron a conocer sus experiencias con las tres plagas, el manejo integrado en Ecuador y Centroamérica, además de temas de vigilancia fitosanitaria, diagnóstico molecular y análisis de redes de impacto en enfermedades de plantas.

El taller fue organizado y financiado por el CIP, el SENASA, el INIA y el Programa de Investigación en Raíces, Tubérculos y Bananas (RTB) del CGIAR.

Sitio web del evento

Memorias del taller

Cambio climático
Latinoamerica
Papa
Menú