Oca, Ulluco y Mashua

En términos de seguridad alimentaria, estos son los tres cultivos andinos de raíces y tubérculos más importantes. El cultivo combinado de papa con oca, olluco y mashua es una tradición que se remonta a miles de años, y estos cultivos proporcionan valiosos nutrientes adicionales a la dieta básica de papa.

Oca (Oxalis tuberosa)

La oca constituye el segundo tubérculo más ampliamente cultivado después de la papa. Es robusto y resistente a las heladas, con tubérculos largos y cilíndricos que van desde el color blanco hasta el morado oscuro grisáceo. Rico en proteínas con un buen balance de aminoácidos, es asimismo una buena fuente de fibra y alto en antioxidantes. Descrito en las crónicas de los conquistadores españoles, las representaciones cerámicas indican que la oca fue un alimento básico altamente reverenciado desde los tiempos precolombinos. Su alto rendimiento y sabor agradable lo hace muy popular en la cocina rural andina donde se prepara tradicionalmente en sopas o guisos. Los tubérculos también se consumen horneados o asados y por lo general se dejan al sol para que se endulcen antes de cocinarse. El principal enemigo del cultivo es el gorgojo de la oca, un escarabajo especialmente destructivo que puede arrasar con cosechas enteras. La mayor parte de la producción todavía es para el consumo doméstico pero el proyecto ALTAGRO del CIP está ayudando a los pequeños productores a producir mermelada de oca en una variedad de colores. El reposicionamiento del cultivo para nuevos mercados fomenta la conservación de la diversidad del cultivo y ayuda a cambiar su reputación de ser un tubérculo para los pobres.

Olluco (Ullucus tuberosus)

El olluco es el más reconocido y comercialmente viable de los cultivos andinos de raíces y tubérculos, popular por su sabor. Es fácil de cultivar, resistente a las heladas y con resistencia moderada a la sequía, aunque la planta prefiere los suelos ricos en materia orgánica. Los tubérculos del olluco tienen variedad de colores y formas. Debido a su alto contenido de agua, son más adecuados para hervirse, y como su cáscara es suave y brillante no requiere pelarse antes de consumirse. Las hojas también son comestibles. Ricas en proteínas, calcio y caroteno, son similares en textura a la espinaca. Una cucharada de hojas cocidas puede aportar una parte considerable de los requerimientos nutricionales esenciales diarios de un niño.

Mashua (Tropaeolum tuberosum)

La mashua es uno de los tubérculos andinos de más alto rendimiento (la productividad puede alcanzar hasta 70 toneladas por hectárea) y es uno de los más fáciles de cultivar. Prospera en suelos marginales, se desarrolla rápidamente y compite exitosamente con la mala hierba. Sus tubérculos en forma de cono generalmente son de color blanco, amarillo, rojo o morado. Contienen altos niveles de isotiocianatos (glucosinolatos), bien conocidos por sus propiedades insecticidas y medicinales. Esto puede explicar la virtual ausencia de plagas y enfermedades de este cultivo. Esta fuerte resistencia es una de las razones por las que la mashua tradicionalmente es sembrada intercalada con otras plantas; los agricultores la usan como una manera natural de repeler insectos y patógenos. La mashua es un diurético tradicional y un remedio para dolencias renales. Recientemente se ha mostrado que puede prevenir el desarrollo de células cancerosas en el estómago, colon, piel y próstata. A pesar de su alto valor nutritivo, la mashua no se comercializa extensamente. Debido a que en medicina tradicional se le usa para regular la libido (se dice que los incas la usaban para mitigar el deseo sexual en sus ejércitos de campaña), los hombres son reacios a consumirla.

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