La papa propicia intercambio de conocimientos entre Bután, Nepal y Perú

 

“Nunca en mi vida había visto tantas variedades de papa, de tantas formas, tamaños, colores”, responde maravillada Tashi Yangzom, agricultora de papa de Bután, cuando le pedimos un comentario sobre la visita de intercambio que realizó al Perú como parte del proyecto “Mejoramiento de papa biodiversa y nutritiva en Perú, Nepal y Bután.

Ella, junto con el agricultor Dawa Dorje Tamang, de Nepal, Rajeev Dhakal, científico de Iniciativas Locales para la Biodiversidad, la Investigación y el Desarrollo, de Nepal; Tshering Dochen, científico del Programa de Desarrollo de Papa de Bután; Sushma Arya, investigadora del CIP-India; Mohinder Singh Kadian, coordinador del proyecto en Nepal y Bután y Mathilde Lefebvre, consultora responsable del manejo de datos de este proyecto, visitaron el Perú del 1 al 13 de mayo del 2017. La visita de intercambio incluyo la sede central del CIP en Lima y campos de agricultores de Huamachuco y Chugay, al norte del país y Huancayo y Huancavelica, en los Andes centrales, lugares donde los colaboradores peruanos Asociación Pataz y Grupo Yanapai se encuentran evaluando papas resistentes a rancha y biofortificadas.

El objetivo de la visita fue conocer sobre el intercambio de germoplasma y el acceso a los recursos genéticos, así como también tomar parte en la selección varietal participativa en los Andes del Perú y aprender sobre el manejo del tizón tardío en nuevas variedades resistentes de papa. Además, fueron capacitados en el uso HIDAP (Highly Interactive Data Analysis and Productivity), un programa informático para manejo de base de datos desarrollado en el CIP.

“El objetivo principal del proyecto –financiado por la Unión Europea— es reducir la vulnerabilidad de las poblaciones de las zonas altas de Perú, Nepal y Bután mediante el intercambio, mejoramiento y rápida liberación y difusión de variedades de papa de calidad nutricional mejorada, aceptadas por el consumidor, con rendimientos estables y resistentes a las enfermedades”, informa Thomas zum Felde, quien es el investigador principal del proyecto.

Cada vez más se reconoce que la diversidad genética es un medio que ayuda a asegurar la productividad y la resiliencia de la agricultura frente a las amenazas bióticas y abióticas en entornos cambiantes, continúa el investigador.

“Ampliar la base genética de los cultivos, así como diversificar la producción, reduce el riesgo y la vulnerabilidad de estos a los cambios climáticos y ambientales, por lo que es esencial para la seguridad alimentaria”, señala. Y fue en ese contexto que se tuvo la idea de propiciar este enriquecedor intercambio, para que agricultores de Nepal y Bután pudieran observar y comentar sobre otras realidades y modos de producción, selección y enfoque de sistemas, que se complementará con la visita que agricultores de papa del Perú realizarán a Nepal y Bután en 2018.

“Esta visita a la sede del CIP y a algunas de las principales áreas de cultivo de papa es un sueño largamente acariciado que se hizo realidad”, comenta el científico Tshering Dochen, científico del Programa de Desarrollo de Papa de Bután. “Ha mejorado mis conocimientos sobre la investigación y el desarrollo de la papa en general y, en particular, sobre la selección varietal participativa con los ensayos madre y bebé, la gestión de datos, el intercambio de germoplasma, y la multiplicación rápida de semillas. Esta visita me ha motivado a evaluar e introducir algunos materiales biofortificados avanzados y variedades nativas andinas en Bután para mejorar seguridad alimentaria y nutricional en mi país”, añade.

Evidentemente, la inmensa biodiversidad de papa que ostenta el Perú deslumbró a los visitantes. “Habían algunas [variedades] que realmente no parecían papas. Cuando recién las vi, ¡no podía creer que fueran papas!”, dice, admirado Dawa Lama, agricultor de Nepal, cuyo asombro se trasladó también al maíz. “Nunca había visto maíz morado”, acota.

Tashi dice que en su país solo hay dos variedades: Desiree y Yusi Kaap. “He visto muchas variedades de papa mejoradas que son de alto rendimiento, resistentes a plagas y enfermedades y ricas en nutrientes. También vi muchas variedades de papa nativas que son sabrosas y se cree que son ricas en micronutrientes. Esta experiencia y exposición me ha motivado a trabajar más y cultivar nuevas variedades de papa en mi región (Bumthang en Bután)”, añade.

Por su parte, Tshering Dochen subraya: “aprendimos por qué los agricultores peruanos mantienen y producen gran cantidad de variedades nativas de papa. Estas variedades autóctonas no sólo son para el autoconsumo, sino que son preferidas por los consumidores debido a su mejor sabor y un mayor valor nutritivo, y por lo tanto, obtienen un precio más alto en el mercado urbano”. El científico señala que para él ha sido muy valioso apreciar tecnologías de multiplicación rápida de semillas, como la aeroponía y los métodos de multiplicación vegetativa para enfrentar la escasez de semilla de calidad, “que es la limitación más importante que enfrentan los productores de papa, en los países en desarrollo”.

A Dawa le impresionó también las dificultades que conlleva la investigación de la papa, “lo que me motiva a trabajar duro para ayudar a mejorar las condiciones de vida [en su Nepal natal]”, añade. Dice que la visita le sirvió para aprender sobre cruzamientos, mejoramiento y desarrollo de nuevas variedades de papa. “Tuvimos oportunidad de asistir a una demostración en las instalaciones del CIP de Huancayo, donde también aprendí sobre el sistema de aeroponía, fue maravilloso”, refiere. Agrega que le impactó particularmente los discos circulares que son una herramienta simple que ayuda a conocer cuándo aplicar fungicidas contra el tizón tardío. En Nepal, el tizón tardío es el principal problema junto con marchitez bacteriana y verruga de la papa”, señala.

Para Rajeev Dhakal, científico de la ONG “Iniciativas Locales para la Biodiversidad, la Investigación y el Desarrollo”, de Nepal, la visita ha profundizado sus conocimientos sobre la papa, pero también ha estado colmada de otros aprendizajes, como tomar conocimiento de las posibilidades que brinda el Tratado Internacional de Recursos Fitogenéticos para la Agricultura y la Alimentación, “su modalidad de trabajo, objetivos e ideas en beneficio de las comunidades campesinas”.

Y agrega: “Además de eso, como mejorador de plantas siempre me ha fascinado la investigación que el CGIAR realiza en la mejora varietal. Pero después de visitar el CIP y conocer sus investigaciones, mi comprensión es más profunda y mi respeto a los investigadores ha aumentado. La obtención de papas biofortificadas ha llevado el pensamiento de los investigadores a otro nivel de servicio a la humanidad”.

“Todos los que integramos esta delegación queremos agradecer, de manera especial, a Manuel Gastelo, Wilmer Pérez, Carolina Bastos y Gabriela Burgos por su apoyo científico en este intercambio, y a Thomas zum Felde y Mohinder Kadian por haberlo organizado”, subraya.

 

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