Conservar la Diversidad

So6esp

 

Opinión desde el campo: Los desafíos de la agricultura internacional

 

La producción de alimentos dificilmente podrá hacer frente a la demanda en los próximos 30 años. Se espera que la población del mundo crezca en aproximadamente dos mil millones para mediados de siglo, sobre todo en los países en desarrollo, que ya confrontan problemas para alimentar a su población. Si no se controlan, el crecimiento demográfico y la urbanización invadirán las tierras agrícolas productivas y destruirán los hábitats naturales y la diversidad de plantas que son esenciales para duplicar la producción de alimentos nutritivos en una misma superficie de tierra. Los impactos impredecibles de la inestabilidad política y social, los desastres naturales, las amenazas ambientales y un clima cambiante hacen aún más sombría la seguridad alimentaria del futuro.  Afortunadamente, la diversidad genética de los cultivos ofrece opciones para hacer frente a tales desafíos.

 

Tierras tradicionalmente aptas para el cultivo de la papa y el camote se vuelven cada vez menos adecuadas debido a las presiones de los insectos y de las enfermedades causadas por climas que se siguen calentando, lo que obliga a trasladar los cultivos a lugares más elevados, donde las variedades y las prácticas agrícolas que datan de siglos ya no son sostenibles. A medida que empeora la calidad de los suelos, la productividad y los rendimientos sufren. La conservación complementaria de la diversidad genética in-situ y ex-situ es crítica para conservar y monitorear los cambios en los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura de todo el mundo, que constituyen las materias primas esenciales para ayudar a los agricultores a responder al cambio climático. La pérdida de diversidad genética, especialmente de los parientes silvestres de los cultivos, limita la forma en la que los fitomejoradores, investigadores, agricultores y conservacionistas usan esos recursos para ayudar a mejorar la nutrición, la generación de ingresos, la sostenibilidad de los medios de subsistencia de los agricultores y la alimentación de una población que sigue creciendo. Por lo tanto, aumentar la eficiencia de la conservación y uso de los recursos genéticos es un requisito para el futuro.

 

Proteger la diversidad genética de la papa y el camote

 

El banco de germoplasma es el motor que impulsa los esfuerzos del CIP para conservar la diversidad genética de la papa y el camote para su uso global presente y futuro, incluyendo sus accesiones de especies cultivadas y silvestres y el material de mejoramiento. Cumple un papel primordial en facilitar la liberación de innovaciones y productos del CIP destinados a lograr un impacto, especialmente de variedades adecuadas para los productores y consumidores. Con sus 21,000 accesiones, es la única colección mundial de raíces y tubérculos andinos segura a largo plazo que contiene únicos e invalorables atributos genéticos, fisiológicos y bioquímicos. Estas colecciones son un ejemplo de investigación innovadora y orientada al desarrollo, y del suministro a los investigadores de todo el mundo de la diversidad genética de plantas y de información y herramientas relacionadas.

 

El banco de germoplasma apoya y permite el uso oportuno de diversos principios genéticos básicos para el desarrollo de variedades que puedan garantizar la productividad global de alimentos saludables, abundantes y seguros. Mejorará la conservación y disponibilidad de la valiosa diversidad a través de una mayor racionalización de las colecciones nacionales globales.

 

El banco de germoplasma también sirve como un modelo para los bancos genéticos globales y nacionales a través de la investigación avanzada, el diseño de bases de datos públicas y un uso de la genómica para caracterizar las colecciones. La huella genética permite a los científicos identificar la diversidad de esas accesiones de manera rápida y concluyente. La captura, generación, descubrimiento y compilación de información asociada a las características será de gran ayuda para que la comunidad científica pueda encontrar formas para fortalecer la seguridad alimentaria en un entorno cambiante (por ejemplo, resistencia a enfermedades e insectos, tolerancia a sequías, frío y calor).

 

El camote de pulpa anaranjada es un excelente ejemplo de que la diversidad del banco de germoplasma ha sido y continuará siendo utilizada para la biofortificación y elaboración de productos con contenido nutricional añadido. El banco genético mantiene numerosas accesiones de camote de pulpa anaranjada y morada con contenidos mejorados de vitamina A, antioxidantes y otras importantes vitaminas y fuentes de energía. Las hojas del camote de pulpa morada pueden usarse como una fuente de antioxidantes. (Lea más sobre las contribuciones del camote de pulpa anaranjada a la salud y la nutrición en los documentos que acompañan la estrategia del CIP sobre Camote de Pulpa Anaranjada Resistente y Nutritivo y al Plan Estratégico y Corporativo 2014-2023).

 

Un nuevo nivel de asociación

 

La singular contribución del CIP al incremento de la seguridad alimentaria y a la mejora de la productividad de los alimentos se origina en el conocimiento y sapiencia mantenida por la comunidad de mejoradores, investigadores, curadores, técnicos y red de socios del CIP. El banco de germoplasma apoya la recolección estratégica para complementar las colecciones y la asociación con los pequeños agricultores para la conservación in-situ y para mejorar sus medios de subsistencia. A través de colaboraciones con una amplia gama de usuarios, el banco de germoplasma del CIP mantendrá su reputación de clase mundial en excelencia, transparencia, experiencia y manejo del germoplasma. En los próximos años, el banco genético trabajará con los socios que han generado datos de todos los rasgos conocidos asociados con las accesiones para crear una base de datos accesible al público, en un formato público y asociado a las accesiones. La inigualable colección de papa y camote del banco de germoplasma, junto con el mandato central de I+D del CIP, ofrecen posibilidades ilimitadas para establecer alianzas globales a todos los niveles. Un enfoque es la armonización mundial de las colecciones mediante la identificación de las principales colecciones, y trabajar con ellas —una  por una— analizando su huella de ADN para definir la singularidad de una colección. Otro, es trabajar con otros bancos de germoplasma para asegurar que el material fitosanitario limpio tenga una copia de respaldo para prevenir la pérdida de diversidad ya bajo conservación. Ayudaremos a retornar ese material a las colecciones originales con el fin de garantizar que las colecciones nacionales tengan material limpio para distribuir a otros centros del Consorcio, a los programas regionales, universidades y a los innumerables sistemas nacionales de investigación agrícola e institutos de investigación avanzada. Las nuevas asociaciones también requieren apoyar y fortalecer a los bancos de germoplasma de los países en desarrollo mediante la construcción de capacidades en áreas como la limpieza de enfermedades en las accesiones, el establecimiento de sistemas nacionales sostenibles de apoyo, la capacitación al personal, y en garantizar que las colecciones sean seguras, posean copias de respaldo e implementen las mejores prácticas de los bancos de germoplasma. Un socio estratégico será el Programa de Investigación del CGIAR en Raíces, Tubérculos y Bananas, cuyo trabajo ayudará a documentar y entender las dinámicas temporales y espaciales de la diversidad conservada in situ, así como a expandir la utilidad de las colecciones.

 

Aprovechar el potencial

 

El análisis de la huella de ADN de las colecciones ya comenzó. Para 2018, este análisis estará disponible para proporcionar las herramientas que se requieren para desarrollar las correlaciones de los marcadores genéticos asociadas a carácterísticas específicas en todas las accesiones. El uso de las colecciones y de la información asociada para garantizar el suministro y la disponibilidad de alimentos se duplicará a través de una serie de iniciativas y esfuerzos de investigación y descubrimiento. En consonancia con el papel de los bancos de germoplasma como un recurso vital de investigación, el CIP desarrollará de manera progresiva e interactiva bases de datos y catálogos para acelerar el intercambio de información. Se requiere eficiencia para hacer posible la evolución de las bases de datos, las metodologías de criopreservación, la limpieza fitosanitaria, el desarrollo de microtubérculoos, las capacidades relacionadas a la genómica, el monitoreo in-situ y otras actividades. El banco de germoplasma pretende acelerar la limpieza fitosanitaria de rutina de los cultivos así como aumentar la capacidad de limpieza. Esto facilitará considerablemente la obtención de permisos y el envío de germoplasma valioso y ampliará su uso en todo el mundo.  

 

El programa de Investigación del CGIAR en Raíces, Tubérculos y Bananas es una plataforma y un socio esencial para la Conservación de la Diversidad para el Futuro: el Banco de Germoplasma del CIP.  También el programa del CGIAR sobre Bancos de Germoplasma es de suma importancia para el trabajo del CIP.

Tab Food Vulnerability Resilience

Conservar la Diversidad Últimas noticias

  • Publicaciones

  • Derechos de autor | Privacidad / Aviso legal
    Design By NetMidas